2009-06-22

Aparece en la portada del periódico Cinco Días esta fotografía de Pablo Monge que resulta tan gráfica, tan útil y tan imaginativa que la he querido poner a disposición de todos y todas. Son las soluciones que algunos directivos recomiendan para afrontar la crisis. Pero su valor, trasciende a esta situación de crisis actual. Son consejos que valen siempre para mantener una organización "viva" y haciendo frente a sus verdaderos retos y funciones.
A veces, hay sistemas de mejora que nos hacen dar curvas y más curvas. Total, que nos mareamos por el camino y se nos olvida a dónde queríamos llegar.
En Educación el destino, la meta o la llegada está en la "silla de cada alumno y cada alumna". Si los pasos dados cuestan trabajo pero no llegan al pupitre, entonces algo está mal, o al menos, incompleto.
Volviendo a la foto, recojamos algunos de esos buenos consejos y contextualicémoslos para gestionar nuestras tareas y nuestras relaciones humanas; tanto desde los puestos directivos con respecto al profesorado, como los mismos profesores cuando están en sus aulas.

1.- Define tu problema (y escucha su problema si es de tu competencia).
2.- Todo se puede superar (Pigmalion ya lo decía, cree y confía en tus alumnos y subirán como la espuma).
3.- Pasa de sufrir la crisis a vivirla (dejemos de protestar por leyes miopes y currículos obsoletos y hagamos que en nuestras aulas rebosen los proyectos y las ganas de aprender).
4.- Motiva al equipo, que no decaiga el ánimo (subrayar, memorizar y examinar como única alternativa no debiera existir ya en ningún aula).
5.- Cuida al cliente (los padres y madres muchas veces andan muy perdidos y, lejos de querernos atacar, en el fondo, lo que piden a gritos es AYUDA).
6.- Crea, Innova, Actúa, No te paralices (mentes ágiles y despiertas educan niños/as ágiles y despiertos. Mentes pobres y arcaicas... debieran ser reconducidas a otras tareas no a las aulas).
7.- Reinventa el negocio (y tu clase cada día. Sorpréndeles. Cambia. ¿Están desmotivados o les estamos desmotivando?
8.- RODEATE DE GENTE POSITIVA (cada NO de alguien es una idea al cubo de la basura, un camino cerrado, un muro de problemas; ¡qué fácil e improductivo es eso!. Cada SÍ, en cambio, es una vía por explorar, un posible éxito que se va forjando).